Verano
La ausencia por vacaciones suele representar la prueba más dura del año para las plantas del jardín y la terraza. Y mucho más si el calor aprieta. ¿Quién se queda a cargo? ¿El portero, la vecina, un amigo, un familiar? ¿El riego automático? Sea quien sea necesario dejarlo todo bien preparado.
Tareas generales del mes

El riego sigue siendo de máxima importancia en verano, especialmente si las plantas se cultivan en maceta o jardinera. Usar aspersión para el césped; goteo para los arbustos, anuales y vivaces, vallas y árboles, y regadera o inmersión (segundos) para algunas plantas de interior.
Las plagas y hongos, bajo control. No puedes descuidar. Siempre que sea posible, utiliza plaguicidas sistémicos y fungicidas de amplio espectro. Malas hierbas, a raya. La escarda de malas hierbas debe continuar. Suspende el abonado de las plantas de flor y de interior. Cuando hace tanto calor no les conviene.
Prepara las plantaciones de otoño. A partir del 15 de agosto, cuando empiece a hacer menos calor, abre los agujeros para las plantaciones de septiembre y mezcla la tierra con humus.
Toma la podadora y …
Dé un buen recorte a los rosales. Si quieres tener rosas en otoño poda fuerte los rosales en agosto.
Repasa las vallas de coníferas. En la segunda quincena de agosto, las coníferas, sobre todo si se encuentran en vallas, necesitarán un recorte para recuperar la forma. Espera que pasen los días más calientes para coger la podadora.
Haz poda de limpieza de arbustos y enredaderas. Revisa los arbustos y enredaderas y libéralos de las ramas secas, débiles o enredadas. Recuerda que la poda fuerte de los arbustos de floración estival no se debe hacer hasta finales del invierno.
Acolchado para conservar la humedad Antes de irse de vacaciones, acolchado el pie de los árboles, arbustos y enredaderas para que el sustrato se conserve húmedo más tiempo.

Vigila la salud de las coníferas
Si las acículas de las coníferas están marrones, quizá estén sufriendo el ataque de hongos de pudrición como la Phytophtora o el Seridium, que crecen en terrenos con mal drenaje o escasa ventilación. Pide consejo a nuestro centro de jardinería y actúa inmediatamente.

Deja el césped un poco más alta
Cuando pases el cortacésped no cortes más de un tercio de la altura de la hierba. Así aguantará mejor el efecto del sol y la escasez de agua durante un par de semanas. Pasa la escarificador para airear. Antes de irse de vacaciones, dale un buen riego. Revisa el sistema automático y los aspersores antes de partir.

HUERTO.

Asegura el agua
Como herbáceas que son, sufren más los efectos del calor, por lo que si vas de vacaciones dejarlas bien provistas de agua.

Muy que cosechar
Agosto es uno de los meses más pródigos en el huerto. No permitir que las judías verdes grandes y se vuelvan fibrosas: recoge a tiempo. También continúa la cosecha de tomates, berenjenas, pimientos (deben estar verdes cuando los saques de la mata), calabacines, coles, lechugas, sandías, melones …

Siguen las siembras de otoño-invierno
No dejes de sembrar las hortalizas de otoño-invierno. Acuérdate de preparar el suelo mediante una cava profunda y añadir los bancales abono orgánico de liberación lenta.
Dales abono orgánico a las hortalizas
Las hortalizas de otoño-invierno que sembraste en julio necesitarán un abono de liberación lenta -compuesto, humus de lombriz, mantillo- para desarrollarse adecuadamente. Mantén los bancales bien blandos y libres de malas hierbas.

¡Atención a la araña roja!
La sequedad y el calor propician la aparición de la araña roja. Sabrás que ha atacado cuando veas que las hojas empiezan a ponerse pálidas y secarse y exhiben unas finísimas telas con unos minúsculos puntitos: las arañas. Mantendrás alejada a esta plaga si procuras un ambiente húmedo, ya que estos arácnidos no soportan el agua. Si ya han atacado aplica un acaricida.

Deja de fertilizarse las Suspender las aportaciones de fertilizante hasta septiembre.Que no les falte agua y humedad ambiental Como sucedía en julio, no olvides con el riego y la humedad ambiental en este mes tan caliente. No todas necesitan la misma cantidad de agua, por lo que tienes que regar a demanda (comprueba la humedad del sustrato); evita el exceso de riego y sobre todo el encharcamiento, que favorece la aparición de patógenos.